En Igna: Restaurante – Café, a través de “Café De Aragón”, se cuentan historias que comienzan en las montañas cafeteras de Colombia: Boyacá, Huila, Santander y Cundinamarca, con variedades como: Típica, Tabi rojo, Tabi amarillo, Caturra, Castillo, Cenicafé, Maragogipe, Gesha, Borbón rojo y Borbón rosado.
El equipo de café De Aragón ha forjado una relación directa con sus caficultores aliados, capacitándolos en prácticas ambientales sostenibles, cosecha selectiva y técnicas de postcosecha, promoviendo el conocimiento y conservación de aves que prestan servicios ecosistémicos como el control de la broca, fomentando la conservación de árboles nativos y ecosistemas saludables en los paisajes cafeteros. Se implementan diferentes técnicas de procesamiento post-cosecha en las fincas: lavado, honey y natural.
Cada uno de los cafés producidos es evaluado en su calidad física y sensorial, se desarrollan perfiles y curvas de tueste en el laboratorio de café De Aragón (ubicado en Bogotá), posteriormente se tuestan los microlotes cuidadosamente con nuestro tostador de confianza, para brindar a los consumidores una grata experiencia en cada taza de café.
En los cafés de Boyacá se aprecian notas florales, perfumadas con acidez cítrica y málica; mientras que en los de Cundinamarca nos brinda sensaciones apaneladas y especiadas; el café de Santander, nos deletita con notas achocolatadas, vainilla, frutos rojos y caña de azúcar; y en el café del Huila, afloran notas de frutas de hueso, acidez brillante. Cada cosecha y cada microlote nos dan como resultado un café auténtico, conservando los perfiles de taza de cada finca dependiendo de la técnica de procesamiento utilizada, garantizando tazas de café con un sabor limpio y una conexión profunda con su origen.